jueves, 3 de abril de 2014

Violencia

La violencia y el odio no son tabúes de nuestra sociedad, no son frutas prohibidas ni son escondites oscuros donde se ocultan solo los "villanos". La violencia y el odio no es nada de esto, la violencia y el odio son armas que pueden caer en manos de personas con motivos válidos y personas con motivos erróneos. Es por esto que en una de las muchas clausulas del contrato social que hemos firmado (sin saberlo) pone claramente que la violencia solo puede condenarse cuando es del pueblo contra sus gobernantes y no cuando es de los gobernantes contra su pueblo.

Por esto y solo por esto se puede condenar la actuación violenta de ciudadanos en contra del régimen asfixiante que se le impone pero no se puede condenar la actuación violenta del político contra el ciudadano, traducida en opresión a todos los niveles.

"La violencia del ciudadano es un crimen, la violencia del estado es ley".

La violencia nunca ha desaparecido de las relaciones humanas, solo han cambiado las manos con derecho a ejercerla. Negar esto es negar al ser humano, el odio es tan nuestro como el corazón que bombea nuestra sangre.

Es por esto y por muchas otras cosas que reniego de esta raza destructiva, auto-destructiva y vírica y anhelo en el fondo de mi corazón que nuestra existencia sea solo un pestañeo en el infinito tiempo y que, tan rápido como nos hemos desarrollado, caigamos en el mas oscuro abismo para no volver jamás, dejándole este universo desconocido a las criaturas que estén por llegar, aunque quien sabe, lo mismo se convierten en algo igual o peor que nosotros, si es que puede existir algo peor.

Me llamarán muchas cosas por expresar este tipo de ideas, no lo dudo, lo único que me reconforta es el hecho de que aun con todo esto soy muy feliz con mi existencia ¿que paradójico verdad? soy feliz con una existencia de la que reniego.

Un saludo.

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